lunes, 25 de octubre de 2010

Una descripción de la frustración

Cuando sientes que llevas tres pasos hacia adelante, de pronto, pum!, dos pasos hacia atrás. Otros dos para adelante, pum!! tres para atrás. Uno para adelante, pum!, dos para atrás. Y cada paso hacia adelante es una odisea, un viaje digno de la Divina Comedia. Cada uno deja heridas, unas más graves que otras, heridas de batallas ganadas, recuerdos de sangre derramada. De repente sube la marea y borra las pisadas en la arena, cada paso queda perdido en la infinidad del océano y la playa, dejando no más señal de su existencia que un hueco que poco a poco se va llenando de dolor y tal vez, después, de olvido. 

La ilusión es la raíz, pero ¿Qué no de ella nos alimentamos y nos mantiene vivos?, si es así, entonces la frustración es inviolable, casi inmortal, compañera de la vida del ser humano. Es la que nos hace levantar la cabeza y con pasión gritar -- ¡mierda!

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